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Brutales y merecidos Zascas de Teresa Jiménez-Becerril a Otegui

'El cotillómetro'

«Terroristas como tú lo callaron a tiros»

Teresa Jiménez-Becerril es una diputada del Partido Popular y hermana de Alberto Jiménez-Becerril, quien fue asesinado junto a su mujer, Ascensión García, por la banda terrorista ETA en enero de 1998.

Alberto, en el momento del vil asesinato, era concejal por el Partido Popular en el Ayuntamiento de Sevilla. Tenía 37 años y tres hijos de tan solo ocho, siete y cuatro años que quedaron huérfanos.

No es de extrañar que comentarios como el realizado por Arnaldo Otegui, actual coordinador general del partido pro-etarra EH-Bildu, y antiguo miembro de esa banda asesina que a lo largo de los años ha cometido más de 3.000 atentados terroristas dejando más de 800 muertos, entre ellos niños, hiervan la sangre a la diputada sevillana.

En esta ocasión, Otegui ha publicado un tuit mencionando a Cayetana Álvarez de Toledo, compañera de partido de Teresa y ésta no ha dudado en ‘atizarle’ dos zascas de lo más contundentes.:

A los que tenemos cierta edad y vivimos los peores y más negros sanguinarios episodios protagonizados por la banda terrorista, cuando no había semana en que no se cometiera algún crimen atroz, dejando imágenes tan impactantes que nos rompían el alma, nos va a ser imposible olvidarnos de ello por mucho que ahora pretendan blanquearlo desde algunos sectores del gobierno. Por suerte, no nos tocó ninguno de cerca, pero ver comentarios como los de este sujeto pestilente, resulta indignante, por no mencionar aquella famosa entrevista que le realizó Jordi Évole para su programa de La Sexta.

Mención aparte merecen las famosas reuniones que mantuvieron miembros del PSOE como Adriana Lastra, o del partido de extrema izquierda Podemos como la archi-mega-conocida, Jo, tía, Irene Montero, con portavoces de la formación pro-terrorista abertzale. Tremendo.

Parecen haberse olvidado de que ETA asesinó a once militantes socialistas.

Para algunos políticos, carentes de dignidad y de memoria, todo vale con tal de mantenerse en la poltrona.