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Cómo humidificar tu hogar y economizar

Pequeños consejos para humidificar de forma natural

Sabemos que los excesos no son buenos, por tanto no deberíamos tener dentro de nuestras casas exceso de humedad ni tampoco de sequedad, ya que pueden ser perjudiciales para la salud.

Si vives en una zona con clima seco, te conviene humidificar el ambiente ya que te ayudará a respirar con más facilidad.

Existen varias clases de humificadores eléctricos, pero es muy importante su limpieza continuada ya que los filtros que contienen podrían ayudar a la proliferación de moho, causante de enfermedades respiratorias. Además, suponen un coste extra.

Hay alternativas naturales y muy económicas para humidificar tu hogar:

Plantas de interior: La transpiración de las plantas, gracias al riego, eleva la humedad del aire circundante.

Usar un cuenco o maceta con poca profundidad: Antes de nada se debe lavar muy bien. Se le echa una cantidad no muy grande de agua y se coloca junto a una fuente de calor o sobre ella. Este simple gesto ayudará a que el ambiente esté más húmedo.

Perfumar el ambiente: Podemos añadir al agua del cuenco o maceta que hayamos colocado cerca de los radiadores, con unas gotas de aceite aromático, hiervas, esencias naturales o unos pétalos de flores. A la vez que húmedo, el ambiente estará perfumado.

Usar humidificadores de radiador: Esos pequeños recipientes de cerámica de toda la vida, que son alargados y tienen un gancho para colgarlos del radiador. No son en absoluto peligrosos y humedecen el aire rápidamente. Además, los hay realmente bonitos y modernos.

Usar floreros. Llenarlos de agua y colocar las flores que nos gusten. También puedes añadir piedras o conchas para que quede más decorativo.

Abrir las ventanas los días de lluvia. Así permitiremos que entre mucha humedad del exterior.