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Cómo plantar tomates en botellas de plástico y que te sepan ricos, ricos

Comes sano y reciclas a la vez

A muchos nos encantan los tomates y nos gusta comerlos durante todo el año, pero solo durante el verano podemos saborear y disfrutar de los tomates cogidos directamente de los huertos. El resto del año, si vivimos en la ciudad, tenemos  que conformarnos con los que compramos en el supermercado y nos damos cuenta de que su sabor nada tiene que ver con el de los de la huerta.

Hay una manera muy sencilla y diferente de plantar en nuestra casa nuestros propios tomates sin necesidad de tener huerto ni jardín, en la que además podemos reciclar botellas de plástico.

Solo vamos a necesitar lo siguiente:

  • Tomateras de la variedad que nos guste
  • Unas botellas de plástico
  • cinta aislante
  • Plástico (puede ser de sacos de sustrato o de compost)
  • Trozo de filtro ( puede ser del café o una tela)
  • Cuerdas
  • Un cuter
  • Sustrato

Sencillo de hacer:

Lo primero que haremos será cortar una botella de plástico por la base (a una altura de unos cuatro dedos), le hacemos 4 agujeros en la base y otros 6 agujeros en la parte de la boquilla.

Envolvemos la tomatera con la tela de filtro y pasamos la planta por la botella con mucho cuidado hasta que asome por la boquilla.

Introducimos el sustrato en la botella

Realizamos un par de agujeros en la parte inferior de la botella para poder pasar la cuerda que nos permitirá colgarla.

Introducimos el sustrato o tierra en la botella y la envolvemos con el plástico a fin de evitar que le dé el sol directamente.

Colocamos la base de la botella para su riego.

Introducimos la cuerda a través de los agujeros y colgamos la botella.

Os mostramos un vídeo explicativo. Es muy fácil: