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CÓMO sacar el máximo partido al Jabón Lagarto de toda la vida

El Jabón Lagarto tiene ya más de un siglo de existencia. El origen de este popular jabón llegó en 1914 de la mano de una empresa familiar de San Sebastián, donde se construyó la primera fábrica.

Tradicionalmente, el jabón se elaboraba en los hogares empleando las grasas y los aceites usados para freír. Este jabón se utilizaba para la limpieza pero no era el producto más adecuado para determinados usos por su agresividad y falta de control. Durante los primeros años del siglo pasado, ante la necesidad de mejorar la higiene de la población para luchar contra las enfermedades, se comienzan a incorporar grandes avances por parte de la ciencia hasta aparecer el jabón Lagarto que sirvió como producto multiusos de calidad superior.

Fue tal el reconocimiento público de este jabón considerado tan importante en la mejora del cuidado personal y la higiene en España, que su fábrica contó en 1924 con una visita especifica de la mismísima Familia Real.

Hoy en día el jabón Lagarto sigue siendo tan eficaz con las manchas y cuidadoso con las prendas como hace cien años. 

Citamos algunos usos conocidos del Jabón Lagarto:

👉 Para la ropa: Tradicionalmente ha sido usado para eliminar las manchas más difíciles que suelen aparecer en algunas partes de las prendas como el cuello o los puños, sin dañar los tejidos delicados. Lo que debes hacer es frotar la mancha con el jabón cinco minutos antes de meter la ropa en la lavadora. También se utiliza para lavar prendas delicadas como la ropa de bebés.

👉 Para la piel: lo utilizaban nuestros antepasados para el cuidado de la piel y a día de hoy se sigue usando para la higiene corporal, de hecho, algunos dermatólogos lo recomiendan para darle mayor fortaleza y suavidad a la piel gracias a sus ingredientes naturales que ayudan a evitar que se deshidrate. Hay muchas personas que lo parten en pequeñas porciones que van destinando para lavar la cara a diario, asegurando tener un cutis más suave desde que lo usan.

👉 Para el cabello: sus ingredientes naturales y biodegradables ayudan a aliviar problemas comunes como la caspa y la irritación y dejan el cabello con volumen, brillo y suavidad sin dañar el cuero cabelludo. Además, evitan su caída.

Otros usos menos conocidos pero no por ello menos eficientes:

👉 Insecticida para las plantas: Mezclándolo con agua (unos 10 gr. de jabón por litro de agua), hirviendo la mezcla y con ayuda de un pulverizador, se utiliza para fumigar los insectos que causan daño en nuestras plantas.

👉 Lubricante de cremalleras: Si se atasca la cremallera de alguna prenda, basta con frotarla con una pastilla de jabón lagarto y se conseguirá que vuelva a deslizarse sin complicaciones.

👉 Cajones atascados. Cuando al abrir o cerrar un cajón éste roce con alguna parte del mueble y se abra con dificultad, pasa la pastilla de jabón por la superficie y volverá a deslizar como el primer día.

En pleno siglo XXI, el Jabón Lagarto sigue siendo un referente de higiene y limpieza.