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El comentario de Rigoberta Bandini sobre Eurovisión tras ver sincerarse a Rosa de España, recuerda una famosa fábula

Y se permite compararse con la ganadora de OT

El cotillómetro

Hace ya 20 años que Rosa López se proclamó ganadora de la primera edición del programa concurso ‘Operación Triunfo’. Esa fue sin duda la edición más vista ya que todas las semanas millones de telespectadores disfrutaban viendo cómo los concursantes les deleitaban con sus canciones.

Además de ganar el concurso, Rosa López fue también la elegida para participar en el Festival de Eurovisión, un festival que en los años previos a esa edición había estado ‘de capa caída’ en España, pero la llegada de la granadina alcanzando una digna séptima posición, logró que batiera todos los récords de audiencia reuniendo a 12,7 millones de personas ante el televisor.

La cantante ha aparecido recientemente en un conocido programa de televisión en la Sexta y se ha sincerado contando cómo vivió su participación tanto en el reality de OT como en el festival de eurovisión.

Con susto incluido 

Recordó cómo fue el momento de despedirse de sus padres para entrar en el Talent show de TVE. Reconoció que en aquel momento creía que estaba llena de inseguridades y, ahora, con el paso de los años, se ha dado cuenta que aquella chica de Armilla era más segura de lo que parecía. Justo en el instante que lo recordaba emocionada, uno de los espejos del decorado situado al lado de donde estaba sentada venció y la golpeó en la cabeza, pero la artista se lo tomó con humor a pesar del susto que se llevó tanto ella como el presentador Jordi Évole.

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Habló de la presión a la que se vio sometida por la fama que estaba alcanzando. También de sus complejos y obsesiones como la pérdida de peso, algo que ella se impuso desde el primer día según reconoció ella misma, a pesar de que esto se haya interpretado como que fue culpa del presentador del concurso, del público o de la sociedad en general. Llegó a pensar que tanto el jurado como el público la habían elegido por pena y no por su espectacular voz, sin duda la mejor voz del concurso.

Comentó la ‘locura’ que vivió a raíz de ganar el concurso, con discos que le hicieron gravar por parte de la productora ‘Gestmusic’  a toda velocidad, sin darle tiempo a aprenderse las canciones. Entrevistas, grabaciones, estudios, conciertos, vestidos, televisión, radio… hasta que, de repente, en 2004, sus canciones dejaron de sonar en la radio. Ya no interesaba, ya habían explotado la gallina de los huevos de oro.

Una de las cosas que más llamó la atención de la entrevista fue cuando, al recordar el momento en que fue elegida para representar a nuestro país en Eurovisión y ver a miles de personas coreando su nombre, sintió que España tenía que ganar «Yo sentía mucho eso, yo sentía que España, seguro, teníamos que ganar que seguro que teníamos que ganar.». «Veía entre el público caras desencajadas, como en el futbol, con cara de que vamos a ganar, y yo no podía decepcionar».

Tenía que aparecer Rigoberta 

El momento en que Rosa contaba lo sucedido estaba siendo visto por la finalista de este año para Eurovisión, icono del feminismo podemita, Rigoberta Bandini, quien aseguró: «Madre mía de la que me he librao, muchas gracias jurado» (sic).

De lo que no se da cuenta esta muchacha es que el jurado no la ha eligió porque no era la mejor, en nuestra opinión bastante pésima. Que, además de aprovechar el tema del feminismo para ganar puntos, su voz deja mucho que desear. Tan solo nos bastó escucharla interpretar un tema de Rocío Jurado en el cutre-concierto homenaje que se le dedicó recientemente a la cantante chipionera, para apreciar los ‘berridos’ que salían de su garganta.

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Al escuchar ese comentario de Rigoberta nos ha venido a la cabeza la famosa fábula ‘la zorra y las uvas’ (entiéndase la hembra del zorro, que todo hay que explicarlo ahora):

Una zorra ve un racimo de uvas e intenta alcanzarlas. Al darse cuenta de que está demasiado alto, desprecia las uvas diciendo: «¡No están maduras!».