Ideas y soluciones para tu vida cotidiana

El consejo que nos deja Santiago Segura que a más de uno no le vendría mal

Sobre todo a algunos de sus compañeros de profesión

Artículo de ‘El Cotillómetro’

Santiago Segura, actor, director, guionista, productor, presentador, actor de doblaje, humorista, etc..,  es de esa clase de personas que suele caer bien a todo el mundo. Tiene la cualidad especial de despertar simpatías incluso entre los que detestan sus famosas 5 entregas de la saga Torrente. A diferencia de algunos compañeros de profesión, no suele ser de los que cree polémica, aunque tampoco es de los que se callen (recordamos hace unos meses cómo arremetió contra Televisión española por haber trasladado el programa del que es locutor Viaje al centro de la tele, para la madrugada de los viernes).

Hace unos días el director publicó el siguiente comentario en su cuenta de twitter:

«Está bien escuchar las opiniones de los demás, escuchar su forma de ver las cosas, recibir con respeto sus análisis…pero al final, uno forja su propia opinión de su experiencia y de sus vivencias más que nada. Con lo que tú sientas y pienses es con lo que te debes quedar.»

Pues bien, este comentario que a priori parece simple además de una obviedad, parece no ir con muchas personas hoy en día.

A muchos no les vendría nada mal tomar debida nota y empezaran a escuchar las opiniones de los demás, ya que creen estar en posesión de la verdad más absoluta y no permiten que nadie les contradiga.

Existen personas que solo escuchan lo que les interesa escuchar y no abren ni sus oídos ni su mente a otras opciones, no respetando a quien pueda pensar diferente.

También hay personas que opinan lo que suele opinar la mayoría y se dejan dirigir cual borregos por lo que oyen decir a esa mayoría, pero a la hora de defender su posición, carecen de argumentos.

Por otro lado los hay que defienden ciertas conductas o ideas porque están de moda y eso les hace ser ‘guays’, aunque en el fondo seguramente no las compartan. Esa misma gente, a la primera de cambio, en cuanto oyen decir a alguien algo que difiere del pensamiento único, le cuelgan una etiqueta e intentan ridiculizarlo.

En definitiva, Todos deberíamos tener nuestra propia opinión, sin dejarnos influenciar por lo que la mayoría de los medios de comunicación nos quieren imponer. Deberíamos ser más valientes y expresar de forma abierta nuestro criterio sin tener miedo a lo que nos puedan decir los que nos rodean. Desde el respeto todo es opinable.

Toda la razón Santiago Segura: