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El dueño de un restaurante de Madrid estalla ante la actitud deplorable de unos clientes

¡Indecentes!

Artículo de ‘El Cotillómetro’

Hace unos días el dueño de un restaurante de Madrid, a través de Instagram, mostraba su malestar por la actitud tan indecente de un grupo de 11 personas que habían realizado una reserva para comer y no acudieron. Incluso el día antes de la fecha reservada, los responsables del restaurante les llamaron para confirmar la reserva y así lo hicieron, pero finalmente no aparecieron. 

Según ha asegurado el dueño del restaurante a la cadena COPE, el local tiene capacidad para unas 30 personas, por lo que el daño causado es aún mayor. 

Desgraciadamente este caso no será el único.

En estos días donde los restaurantes pueden aprovechar el tirón de las comidas y cenas familiares, de amigos o de empresa, aparecen individuos sin ningún tipo de empatía hacia los demás, que les da lo mismo el perjuicio que pueden provocar a un negocio. Al parecer, según asegura el dueño del restaurante, no es la primera vez que lo hacen.

Seguramente sean de esa clase de personas que aparentan ser muy solidarios y educados (sobre todo en estos días), pero en el fondo no son más que unos verdaderos impresentables. Esta gente no es consciente de lo que cuesta sacar un negocio adelante, con todo tipo de trámites burocráticos, impuestos, alquiler, permisos, nóminas, seguridad social de los empleados, inspecciones, normativas, etc..

Como bien dice el dueño del restaurante, lástima que no se puedan dar datos de la persona que hizo la reserva por la famosa Ley orgánica de protección de datos de carácter personal.

No cuesta nada quedar bien y si por algún motivo de última hora no se puede asistir, se debe avisar siempre. Salvo que se trate de personas que carecen de escrúpulos y su única diversión consista en hacer daño al prójimo.

Desde aquí aplaudimos a este señor por denunciarlo públicamente y con un poco de suerte les pueda llegar a ellos para que se avergüencen de lo que han hecho y aprendan un poco de civismo y educación.

Asimismo animamos a todo el que viva en Madrid o cerca de la capital a que se acerque a ese restaurante (Lúbora) donde deben servir unos callos exquisitos.

 

¡Mucho ánimo valiente!