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Frenar ante un radar ya no va a servir de nada para librarnos de una multa

La multa puede costar 200 euros

Precaución, amigo conductor

Si eres de los que, como la mayoría, tienen la costumbre de frenar cuando te vas aproximando a un radar y una vez pasado aceleras de nuevo, vete planteándote abandonarla, pues parece ser que ya no va a servirte de nada. Además, si no quieres encontrarte con la desagradable sorpresa de recibir una multa de al menos 200 euros, te vendrá bien conocer cómo va esto de los radares ‘anti frenazo’.

 

La Dirección General de Tráfico comenzó el pasado año con la instalación de una serie de radares que, a través de un cinemómetro móvil que se instalará tras el radar fijo o delante de él, se detectarán los excesos de velocidad en tramos más largos, es decir, cada vez que un conductor acelere más de lo normal tras superar un radar, el cinemómetro móvil detectará el exceso de velocidad y multará al conductor.

En la actualidad los conductores solemos conocer los radares fijos que se encuentran instalados en las carreteras, bien consultando la página web de la DGT o por diferentes aplicaciones, por lo que solemos frenar cuando nos aproximamos a un radar fijo y así evitar ser sancionados. Con este sistema de radares ‘anti frenazo’ o también conocidos como radares ‘en cascada‘, la Dirección General de Tráfico quiere acabar con estas tácticas, ya que muchos conductores  superan el límite de velocidad establecido y al llegar al radar, frenan, ya que estos radares detectarán la velocidad de los vehículos antes o después de superar un radar.

Como viene siendo habitual, desde la DGT aseguran que no se trataba de una iniciativa con fines recaudatorios, sino evitar que los vehículos vuelvan a acelerar al pasarlos.

Además, el próximo mes de mayo la DGT pondrá en marcha nuevas medidas con respecto a velocidad en las zonas urbanas de toda España. Hasta el momento la normativa establece una velocidad máxima de 50 Km/h, pero a partir del 11 de mayo, solo se podrá circular a esa velocidad en aquellas vías que cuenten con dos o más carriles de circulación, mientras que en las calles en las que sólo exista un carril por cada sentido, la velocidad máxima permitida será de 30 km/h.