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La queja de una médico sobre el funcionamiento de los centros de salud

'El Cotillómetro'

Demasiada locura colectiva en que vivimos

Esta pequeña historia que una médico ha querido compartir en Twitter es un reflejo de lo que desgraciadamente está ocurriendo en cientos de centros de atención primaria repartidos por toda España.

Mirad:

«Una joven llama al 112 por fiebre alta y dolor de garganta. Recomiendan paracetamol y quedarse en casa. La fiebre sube a 39. El padre le mira la garganta apreciando unas hermosas amigdalas con pus. Decide entonces ir a las Urgencias de Primaria, en Granada hay tres centros así.
 
La médica que la atiende ni se acerca a ella ataviada con bata, mascarilla y pantalla protectora, echando al padre a la calle con bronca incluida. En la calle un enfermero con mono, guantes y gafas le extrae muestra para PCR y la envían a casa con ibuprofeno cada 8h.

Esta mañana tenían cita telefonica conmigo, pero al hacerle la PCR saltaba como posible caso covid así que me la insertaron desde Salud Responde, la plataforma del SAS para gestionar las citas. Por casualidad es amiga de mi hija y conozco al padre, paciente mio también.

Por supuesto la PCR ha resultado NEGATIVA. Desde el primer momento estaba claro que sus síntomas tenían poco que ver con el covod-19. El padre solo quería una receta de antibióticos. Su odisea para conseguirla muestra la locura colectiva en que vivimos.

La cantidad de ancianos que se están descompensando de sus enfermedades crónicas, cardiacas o renales p.e. que se niegan a ir al hospital por miedo al virus, está provocando más muertos que el propio virus. Es desastroso todo. No es la Sanidad la que falla, son los PROTOCOLOS.»

Por supuesto que los sanitarios han tenido y tienen todo nuestro reconocimiento y respeto pero también es cierto que existen algunos profesionales que de eso precisamente tienen poco por la forma de tratar a pacientes que, si acuden a las urgencias, es porque no les queda otro remedio y no tienen por qué conocer el protocolo que deben seguir.

Y aún siguiendo el protocolo, algunos también hemos recibido bronca por parte de algún empleado de la salud por acudir a las urgencias, a pesar de seguir instrucciones del médico al que hemos telefoneado previamente, dada la importancia de la dolencia.

Ni que decir tiene el problema que se está produciendo con la atención primaria en las zonas rurales cuyos habitantes son mayoritariamente ancianos a los que se les obliga a llamar por teléfono para pedir una cita, por supuesto telefónica y no presencial, llamada que, en la mayoría de las ocasiones, después de un largo tiempo de espera, es atendida por una amable locución que difícilmente les soluciona nada.

Demasiada tensión y demasiada histeria.

Como dice la tuitera a la que no le falta razón: No falla la sanidad, fallan los protocolos