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La Revista ‘British Medical Journal’ desvela preocupante información filtrada sobre las vacunas tras el ciberataque sufrido por la EMA

Preocupante

Últimamente no hay día que no salte algún escándalo relacionado con la gestión que las autoridades políticas europeas están llevando a cabo con las vacunas.

La revista ‘British Medical Journal‘ (BMJ) ha denunciado que, debido a un ciberataque sufrido por la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) el pasado mes de diciembre, ha sido conocedores de un intercambio de correos electrónicos entre estos y la farmacéutica Pfizer en los que se reclamaba información acerca de unos lotes en mal estado que la empresa estadounidense habría entregado en la Unión Europea.

Debido a ese ciberataque, más de 40 megabytes de información clasificada de la revisión de la agencia se publicaron en la “Dark Web” y varios periodistas, incluida la revista a la que mencionamos y académicos de todo el mundo, recibieron copias de las filtraciones. Estas filtraciones provenían de cuentas de correo electrónico anónimas y la mayoría de los esfuerzos para interactuar con los remitentes no tuvieron éxito. Ninguno de los remitentes reveló su identidad y la EMA aseguró estar llevando a cabo una investigación criminal.

BMJ ha revisado los documentos y muestran que los reguladores tenían grandes preocupaciones sobre cantidades inesperadamente bajas de ARNm intacto en lotes de la vacuna desarrollada para producción comercial.

Los científicos de la EMA encargados de garantizar la calidad de fabricación (los aspectos químicos, de fabricación y de control de la presentación de Pfizer a la EMA) estaban preocupados por las “especies de ARNm truncado y modificado presentes en el producto terminado”. Entre los muchos archivos filtrados, un correo electrónico fechado el 23 de noviembre por un funcionario de alto rango de la EMA describía una serie de problemas.

En resumen, la fabricación comercial no producía vacunas con las especificaciones esperadas y los reguladores no estaban seguros de las implicaciones que todo esto podría tener. La EMA respondió presentando dos “objeciones importantes” a Pfizer, junto con una serie de otras preguntas que querían abordar.

El correo electrónico identificó “una diferencia significativa en el porcentaje de integridad del ARN / especies truncadas” entre los lotes clínicos y los lotes comerciales propuestos, de alrededor del 78% al 55%. Se desconocía la causa raíz y el impacto de esta pérdida de la integridad del ARN en la seguridad y eficacia de la vacuna «aún no se había definido», decía el correo electrónico.

La Revista preguntó a Pfizer, Moderna y CureVac, así como a varios reguladores, qué porcentaje de integridad del ARNm consideran aceptable para las vacunas contra el covid-19. Todas se negaron a contestar 

Según afirma la publicación, la escasez de información puede reflejar la falta de certeza, incluso entre los reguladores, sobre cómo evaluar plenamente la evidencia de esta nueva tecnología.

 

Fuente: El Diestro