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Lucía Etxebarria anuncia que abandona las redes tras el acoso que asegura estar sufriendo

'El Cotillómetro'

Hace unos días, concretamente el pasado 23 de febrero, la escritora Lucía Etxebarria publicaba un hilo en su cuenta de Twitter en el que anunciaba su retirada de la red social.

Para entender los motivos de su decisión nos tenemos que remontar varios meses atrás cuando surgió la polémica a raíz de la entrega de los premios Triángulo 2020, organizados por el colectivo COGAM, que defiende los derechos de las personas LGTB+. La escritora, que siempre se ha declarado feminista, fue ‘reconocida’ con el premio Ladrillo, destinado a señalar las actitudes transfóbicas. A este acto acudió la ministra Irene Montero, quien aplaudió en el momento en que la escritora fue premiada con ese ‘galardón’, gesto que ésta criticó duramente.

Estas críticas de Etxebarria hacia la ministra trajeron como consecuencia una campaña de desprestigio contra ella además de alguna que otra agresión, tal y como ella misma aseguró: » Me pregunto cómo tiene Irene Montero la cara de cemento para quejarse de sus escarches cuando tiene a policías pagados con nuestros impuestos en la puerta, día y noche, mientras alienta a que a una mujer que no tiene protección le tiren ladrillos» afirmó.

Pues bien, en estas últimas semanas, lejos de calmarse la tensión, no ha hecho más que acrecentarse, hasta el punto en que a la escritora no le ha quedado más remedio que anunciar su retirada de las redes. Aquí lo explica:

«Queridas compañeras:

Últimamente me veis muy poco por Twitter, y me parece que voy a tener que dejar Twitter definitivamente, así que antes de hacerlo os voy a explicar el porqué:

  1. Cuando empecé a oponerme a la ley trans pensaba, en mi ingenuidad, que la gente se tomaría el trabajo de leer el borrador de la ley y que inmediatamente caería en la cuenta de la burrada que semejante ley sin pies ni cabeza significa.

    2. No caí en la cuenta de tres cosas
    – Que España es el país con el índice lector más bajo de Europa
    – Que hay intereses económicos detrás de esta ley
    – Que gran parte de los 451 millones del Ministerio de Igualdad están destinados a campañas de propaganda política

    3. Todas vosotras habéis sido testigos de la campaña de acoso y derribo que he sufrido. Todo por ejercer un DERECHO DEMOCRÁTICO, como es el de criticar un borrador de ley DE FORMA RACIONAL, desde los datos y la estadística

    4. A todas nosotras nos han amenazado. Vosotras leéis cada día los mensajes que recibo. Insultos y amenazas. Pero hay una diferencia entre vosotras y yo. En mi caso se sabe donde vivo, y se me reconoce por la calle.
    No tengo coche ni escolta, uso transporte público

    5. Tengo llamaditas al telefonillo prácticamente a diario. No puedo salir sola. Mi hija ya ha sido identificada y tiene que ir y volver del instituto en una zona complicada, y va y vuelve andando.

    6. Como sabéis, soy epiléptica, y el estrés es nefasto para la epilepsia. Tras varias crisis fui al médico para ajustar la medicación. Y sucedió lo siguiente:

    7. Salí con un diagnóstico de depresión y ansiedad generalizada reactiva. Y la recomendación expresa de mi médico de que dejara las redes. En mi estado no puedo estar leyendo insultos y amenazas cada día.
    Pero ahí no acaba la cosa

    8. No me apetece contar la vida de mi hija, pero todos sabéis que padece una enfermedad. Esta enfermedad es comórbida con otras.
    Y esas enfermedades empeoran con el estrés. Mucho.
    No quiero daros el cuadro clínico de mi hija, porque es menor y tiene derecho a su intimidad

    9. Pero su madre debe seguir trabajando porque alguien tiene que pagar la comida, la luz, el agua, y algunos gastos médicos que la Seguridad Social no paga.
    10. El perfeccionismo y el mandato de género que recibí de mi educación católica ( «seguro que hay gente que lo pasa peor», » quejarse es de débiles», » ofrécele tu sufrimiento a Cristo» etc…) hicieron que no me diera cuenta de lo mal que estaba, o que no quisiera reconocerlo

    11. El caso es que sí, estoy enferma. Me cuesta muchísimo levantarme de la cama, sufro ataques de ansiedad, lloro a la mínima, tengo unos dolores de cabeza que me están matando, apenas duermo. No puedo decir » todo esto me la sopla y soy muy fuerte». No lo soy.

    12. Añadidle a esto que mi madre de 93 años padece deterioro cognitivo y que está internada. No en una residencia, en una clínica. Esa clínica es cara. Esto afecta mucho a mi familia. Y a mí.

    13. Por esta razón me retiro una temporada.
    Pero os ruego, POR FAVOR, no paréis con la lucha.
    Podéis contar conmigo para cualquier cosa. Sea aparecer en medios de comunicación, sea diseñar acciones, sea unirme a ellas

Parece que a la Ninistra Montero se le ha abierto otro frente más.

https://twitter.com/LauraStrego/status/1364930483935711234