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Más elementos que no debemos olvidar de limpiar con frecuencia

Hace un tiempo publicamos dos entradas relacionadas sobre diferentes objetos que solemos pasar por alto a la hora de limpiar y que puedes ver en los siguientes enlaces:

 

En esta entrada queremos añadir más elementos que, bien por encontrarse más escondidos, por ser pequeños, o porque los tenemos tan a la vista, no reparamos en que han de limpiarse con asiduidad y solemos descuidar esa labor.

La escobilla del inodoro

Normalmente este elemento lo solemos reservar para cuando hacemos una limpieza a fondo del baño y no cuando realizamos la limpieza rutinaria del mismo. Sin embargo, la escobilla debe lavarse muy a menudo ya que es un objeto que se encuentra en continuo contacto con bacterias. Aunque normalmente la tengamos sumergida en su recipiente con agua y jabón desinfectante, debemos cambiarlo y renovar la mezcla cada semana. Además, lo mejor para una buena limpieza de escobilla es mantenerla sumergida en agua con legía (cloro) durante unas horas.

La alfombrilla del baño

Debemos lavarla con mayor frecuencia de lo que solemos hacerlo debido a que este artículo está continuamente en contacto con el agua, lo que facilita la aparición de los temidos hongos.  Si es de tela, la podemos meter en la lavadora, pero si está hecha de otro tipo de materiales como bambú, Pvc o granito, debemos limpiarla con un cepillo humedecido en agua con jabón.

Los cajones de la fruta y verdura de la nevera

En ellos siempre suelen quedar restos de la fruta o de la verdura que hayamos guardado. Estos restos, si no los retiramos, suelen secarse y quedar adheridos en los cajones, haciendo más complicada su limpieza. Lo mejor es vaciarlos y limpiarlos una vez por semana. Esto se puede hacer extensivo a las baldas de la nevera. No hay nada que alegre más la vista que abrir un frigorífico que esté limpio y ordenado.

Recipiente de la sal

El recipiente de la sal es uno de los elementos que más solemos tocar a la hora de cocinar y por ello, suele acumular grasa o suciedad. Es aconsejable vaciarlo y meterlo al lavavajillas con mucha frecuencia. Lo mismo debemos hacer, aunque con menos frecuencia, con los tarros donde guardamos azúcar, pasta, harina, pan rallado o legumbres.

Filtro de la campana extractora 

Importantísimo lavarlo al menos una vez al mes para evitar la acumulación de grasa. Basta con desmontarlo y meterlo al lavavajillas. Si no tienes lavavajillas, puedes llenar un barreño con agua caliente y un chorro de jabón desengrasante y ponerlo a remojo unos minutos, hasta que compruebes que la grasa se ha reblandecido. Después, pasa una bayeta húmeda y déjalo secar.

Seguiremos…