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Mientras Ada Colau sigue con sus patéticos selfies, los vecinos se toman la justicia por su mano

'El Cotillómetro'

Mientras la alcaldesa Ada Colau se pasa el día haciéndose selfies insinuantes

Seguro que muchos habréis visto circular un vídeo en el que se ve cómo los vecinos retienen a un ladrón que agredió, con intención de robarle, a una anciana postrada en una silla de ruedas en el centro de Barcelona.

Además de delincuente, este individuo no puede ser más que un vil miserable por aprovechar la situación de completa indefensión de la pobre anciana.

Ciertamente las imágenes son algo fuertes, pero demuestran el hartazgo que tienen los vecinos de la capital catalana ante las continuas situaciones de este tipo que se están repitiendo a día sí y día también ¡Ciudad sin ley!

Pero, por si fuera poco, a este gran problema de delincuencia descontrolada hay que añadirle tres ingredientes fundamentales para comprobar cómo una de las ciudades más bonitas de Europa se está convirtiendo en un auténtico lodazal:

-Los okupas que campan a sus anchas instalándose en las viviendas de sus legítimos propietarios.

-Los manteros que cada día multiplican su presencia en calles y paradas de metro provocando la ruina de cientos de negocios.

-El fanatismo independentista que ha conseguido que muchas multinacionales hayan trasladado su sede fuera de allí.

Pues bien, su actual alcaldesa, la ultraizquierdista Ada Colau, lejos de afrontar y tratar de dar solución a estos problemas, no se le ocurre otra cosa mejor que hacer que hacerse Selfies con poses de lo más sensuales e insinuantes que después cuelga en las redes sociales sin ningún tipo de pudor.

https://www.instagram.com/p/CAijpmHqtm5/

En el último de sus posados, la señora Colau presume de estar al natural, sin maquillaje, como si de una bella modelo influencer se tratara. Y ya de paso meter alguna pulla al Rey Emérito. Precisamente ella, quien nada más erigirse como alcaldesa, colocó en el ayuntamiento a su pareja y padre de sus hijos regándolo con un suculento sueldo que pagamos todos.

«Sense mascareta ni maquillatge.
Campechana, se podría decir.
Pero campechana de verdad, no de los campechanos que se van a República Dominicana con 2.000 millones sin declarar ni dar explicaciones.»

¡Esto es lo que hay!