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¿Por qué huele la orina cuando comemos espárragos?

¿No lo habéis notado?

Las propiedades astringentes de los espárragos son conocidas desde hace mucho tiempo.

Los espárragos son diuréticos perfectos, ricos en potasio, fibra, vitaminas A,C y E, bajos en grasa y calorías.

Pero, ¿Os habéis preguntado por qué tras ingerir espárragos la orina tiene un olor distinto?

Algunas personas aseguran detectar un olor extraño en su orina después de comer espárragos, mientras que otras no notan nada. Dentro del grupo de las personas que sí detectan el olor, algunas notan un olor fétido pero para otras ese olor no es para nada desagradable.

¿Qué es lo que sucede?

Al parecer, no todo el mundo procesa los espárragos de la misma forma, y no todo el mundo es capaz de detectar el olor de la misma forma.

Existen estudios que demuestran que hay personas que no logran detectar el olor, incluso tampoco si se les presenta una muestra de orina de otra persona que ha comido espárragos. Al parecer, esta ‘habilidad olfatoria’ depende de la genética de cada persona. Si bien es cierto que todos compartimos unas características generales, no es menos cierto que también hay variaciones particulares muy ligadas a la genética que se manifiestan en asuntos sin aparentemente mayor importancia como este.

En teoría, es posible que a determinadas personas les falte la enzima que les impide producir y detectar un olor particular en la orina, pero hasta ahora no hay muchas evidencias que lo prueben.

Muchos científicos creen que el peculiar olor que reside en la orina tras consumir espárragos se debe, principalmente, a  un compuesto de azufre denominado metanotiol y a otro llamado dimetil sulfuro, los cuales acentúan ese olor.

¿Qué tiene de interesante todo este asunto?

Más allá de la simple curiosidad sobre los olores, también invita a una reflexión sobre la genética y el metabolismo en relación con la nutrición.

¿Y vosotros en que grupo estáis?