Ideas y soluciones para tu vida cotidiana

POR QUÉ no hacer tú mismo ambientadores caseros

Muy fáciles de hacer y muy económicos

Seguro que eres de los que ha comprado todo tipo de ambientadores y ninguno te ha terminado de convencer, bien por tener un olor demasiado intenso o artificial que te pueda llegar a marear, bien por su precio, o bien porque no encuentras esa fragancia con la que te encuentres identificado.

Quizás vaya siendo hora de que los elabores tú mismo de forma casera y natural y de paso te ahorres un dinerillo.

Te contamos algunas ideas para hacer ambientadores naturales:

Ambientador difusor de varillas:

El difusor deja en la estancia un olor suave y muy agradable.

Para elaborarlo necesitarás:

Un tarrito de cristal de boca estrecha (para evitar que se evapore más rápido)

Varillas o palitos de madera o bambú

Alcohol

Aceite esencial

Una flor (opcional)

Vierte un poco de alcohol (unos 30 ml) en el tarro, añade unas 10 gotitas del aceite esencial que más te guste (una idea es hacerlo con 5 gotitas de aceite esencial de eucalipto y otras 5 gotitas de aceite esencial de hierbabuena). A continuación puedes agregar unas gotas de colorante o si lo prefieres más natural, introduce una flor, la que quieras. Cierra el tarrito y mantenlo así un par de  días a fin de que se mezclen bien los aromas y la flor poco a poco vaya coloreando el líquido. Una vez pasado ese tiempo introduce los palitos y ya puedes disfrutar de su aroma.

 

Ambientador seco

Muy fácil de elaborar. Tan solo tienes que contar con un envase o tarro ancho, bicarbonato de socio y aceite de esencias. Echa en el envase una cucharada grande de bicarbonato y añade 6 ó 7 gotitas de aceite de esencias (la que más te guste) y agítalo bien. Cubre la abertura del tarro con una tela fina y porosa (gasa o visillo) para que salga el aroma con facilidad o si lo prefieres puedes agujerear la tapa.

 

Ambientador de ramas de pino y laurel

Corta pequeñas ramitas de pino e introdúcelas en un tarro de cristal. A continuación agrega unas cuantas hojas de laurel, añade medio limón en rodajas y finalmente vierte agua hirviendo. Puedes decorarlo con un cordón o cordel.