Ideas y soluciones para tu vida cotidiana

QUÉ beneficios tiene la lejía (cloro) que desconoces

La lejía, también conocida como cloro, lavandina o blanqueador  (hipoclorito de sodio),  es uno de los desinfectantes más eficaces y seguros. Es el desinfectante universal por excelencia ya que se utiliza en todos los países del mundo.

Es un producto que, debido a su composición, resulta altamente eficaz contra los malos olores, ya que no sólo elimina las bacterias y los mohos, sino que también rompe las sustancias malolientes producidas por aquéllas.

Con más de 200 años de historia, el uso de lejía continúa siendo en la actualidad el método más seguro para la eliminación de gérmenes causantes de enfermedades.

Puede utilizarse como un limpiador general del hogar garantizando una buena desinfección en multitud de superficies eliminado virus, bacterias y hongos. También para recuperar el blanco de los inodoros, lavabos, bañeras e incluso para eliminar las manchas de las juntas de las baldosas. Y además puede utilizarse como desinfectante de frutas y verduras, siguiendo las instrucciones que vengan en su correspondiente etiqueta.

Especial mención tiene su uso para mantener la blancura de la ropa blanca Ver artículo 

La lejía no contamina, ya que se obtiene a partir de la sal y se descompone en cloruro sódico (sal común) y agua pocos minutos después de llegar al alcantarillado.

¿Lo sabías?

La lejía es el remedio doméstico más eficaz para la eliminación del moho, combinado con una buena ventilación de los espacios confinados y húmedos ya que el moho supone un riesgo para las personas que sufren de asma u otro tipo de afección respiratoria.

Para las personas alérgicas al polen o los ácaros del polvo, es importante una higiene y limpieza adecuada de los espacios domésticos como sábanas, fundas de cojín, cortinas o sofás.

Usada de forma responsable, las lejía o cloro no supone ningún riesgo para las personas, pero hay algo muy importante que debes saber:

No debe mezclarse con ningún producto en su uso en el hogar como  el amoniaco, el salfumán o cualquier producto antical. La mezcla de la lejía con ese tipo de productos provoca la generación de vapores muy irritantes y nocivos para la salud. Si alguna vez te ocurre, lo primero que debes hacer es apartarte inmediatamente y ventilar  todo lo que puedas durante unos minutos. Las etiquetas de los productos de limpieza ofrecen siempre información detallada sobre su peligrosidad, y las precauciones a adoptar durante su uso.

Conclusión, la lejía no debería faltar nunca en nuestros hogares.