Ideas y soluciones para tu vida cotidiana

QUÉ plazo debe transcurrir para que prescriba una multa de tráfico y cómo librarte de la sanción

Puedes librarte de la sanción si se produce un retraso en los plazos de gestión por parte de la administración

Las multas de tráfico son un hecho con el cual gran parte de los conductores han debido, deben o deberán lidiar en algún momento de su vida. Los motivos causantes de esto pueden ser numerosos, y un simple despiste con el velocímetro o una parada en doble fila puede ser motivo de sanción por parte de las autoridades.

Además, el número de las sanciones impuestas suelen aumentar durante los periodos de crisis, según diferentes estadísticas a las que ha tenido acceso Merca2. Del total de las multas impuestas por la DGT, la mayor parte estarían ligadas a aparcamientos en espacios limitados o doble fila, acumulando hasta un 65% de las sanciones. Le siguen en menor medida otras causas como el exceso de velocidad o el uso del teléfono móvil durante la conducción.

En numerosas ocasiones, el periodo de gestión de la multa por parte de la Administración suele alargarse en el tiempo. En caso de que esto ocurra, puede llegar a darse el caso de que la sanción prescriba; es decir, que ‘caduque’ al haber excedido los plazos para la notificación de la misma.

Dicho plazo varía en función del tipo de infracción que se haya cometido. En caso de que sea leve, será de tres meses desde el día en el que ocurran los hechos; si se trata de una infracción grave, este plazo aumentará hasta los seis meses.

Así lo indica el Artículo 112.1 de la Ley de Seguridad Vial: «El plazo de prescripción de las infracciones previstas en esta ley será de tres meses para las infracciones leves y de seis meses para las infracciones graves y muy graves. (…) El plazo de prescripción comenzará a contar a partir del mismo día en que los hechos se hubieran cometido.»

En caso de que una multa llegue tarde y haya prescrito, el conductor únicamente deberá contar con pruebas para argumentar este hecho sin la necesidad de realizar ningún tipo de cancelación.

Cabe la posibilidad también de que la multa en cuestión llegue a casa con datos erróneos, como el color del vehículo, la marca o la matrícula. Pese a la creencia popular de que esto es motivo suficiente para anular la sanción -anteriormente sí podía ser así-, si esto ocurre la Administración en cuestión enviará de nuevo la notificación rectificada.

Esto puede alargar los plazos y, como consecuencia en algunos casos excepcionales, puede llegar a hacer que la multa prescriba. Aún así, la mejor manera de evitar tener que llevar a cabo el pago de sanciones es cumpliendo con la normativa vigente, por lo que recomendamos conducir con precaución y respetar las señalizaciones pertinentes.

Fuente: Bolsamanía