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¿Quieres saber a dónde va exactamente el 0,7 % de tu renta?

Una cosa es saber qué marca cada casilla y otra bien diferente a dónde va el dinero y quién se encarga de gestionarlo

Cada año durante la campaña de la renta se produce una lucha paralela por la cuota de tu asignación tributaria.

El principal exponente son los anuncios de la Iglesia Católica con la campaña “X tantos” y otras similares con las que buscan que marques la X de la asignación tributaria con su nombre.

Qué es la asignación tributaria
La asignación tributaria es una parte de la cuota íntegra de tu declaración de la renta que puedes destinar a diferentes fines.

En concreto, se trata de un máximo del 0,7% de tu cuota íntegra, que es la suma de las cantidades resultantes de aplicar los tipos de gravamen a las bases liquidables general y del ahorro. En otras palabras

Cuáles son tus opciones

Al hacer la renta puedes tienes la opción de marcar dos casillas a las que destinar tu asignación tributaria:

-Casilla de asignación tributaria a la Iglesia Católica.
-Casilla de asignación tributaria a actividades de interés general.
-Puedes incluso marcar ambas casillas. En ese caso, un 0,7% irá a parar a la Iglesia Católica y un 0,7% adicional a otros fines, así de fácil. Es decir, marcando ambas casillas duplicas el porcentaje de tu asignación tributaria.

¿Qué pasa si optas por no marcar ninguna casilla para tu asignación tributaria? En ese caso, el 0,75 de tu cuota íntegra irá a parar a los Presupuestos Generales del Estado y se usará con fines generales. En otras palabras, será un dinero que el Estado dispondrá como considere oportuno y sin un fin social concreto.

A dónde va tu dinero de tu asignación tributaria en cada caso
Una cosa es saber qué marca cada casilla y otra bien diferente a dónde va el dinero de la asignación tributaria y quién se encarga de gestionarlo. Esto es lo que sucede en cada caso:

Cuando marcas la asignación tributaria a la Iglesia Católica
La mayor parte del dinero de los contribuyentes que recibe la iglesia se destina a cubrir sus gastos de funcionamiento y a financiar las diócesis que tiene en España. Así se desprende desprende de la Memoria Anual de Actividades de la Iglesia Católica en España que publica el portal de transparencia de la Conferencia Episcopal Española.

Según los últimos datos, el 81% del dinero de la asignación tributaria a la Iglesia es para las diócesis. Del resto, un 7,1% fue para pagar la Seguridad Social de los sacerdotes, un 2,5% para realizar aportaciones extraordinarias a Cáritas Diocesana y un 1,4% para financiar proyectos de rehabilitación y construcción de templos. A esto se añaden el 1,1% destinado a actividades pastorales y el 0,2% que fue para las Instituciones de la Santa Sede.

Si te preguntas por qué la Iglesia recibe dinero de la renta, la clave está en el artículo II del Acuerdo con la Santa Sede en materia de asuntos económicos firmado en 1979. En virtud del mismo, el Gobierno se comprometió “a colaborar con la Iglesia Católica en la consecución de su adecuado sostenimiento económico con respeto absoluto del principio de libertad religiosa”.

La actual asignación tributaria del 0,7% a fines católicos es el resultado de ese acuerdo plasmado en la disposición adicional decimoctava de la Ley 42/2006, de 28 de diciembre, de Presupuestos Generales del Estado para el año 2007. Según la misma se establece el con carácter indefinido que el Estado destinará al sostenimiento de la Iglesia católica el 0,7% de la cuota íntegra del IRPF correspondiente a los contribuyentes que así lo decidan.

Cuando marcas la asignación de actividades de interés social
La denominación de actividades de interés general consideradas de interés social puede parecer muy general. Sin embargo, es mucho más concreta de lo que pueda parecer. En concreto, los fines considerados de interés social son los siguientes:

-La atención a las personas con necesidades de atención integral socio-sanitaria.
-La atención a las personas con necesidades educativas o de inserción laboral.
-El fomento de la seguridad ciudadana y prevención de la delincuencia.
-La protección del medio ambiente.
-La cooperación al desarrollo.

Hasta 2017, esas cantidades se dividían entre el Ministerio de Sanidad, que se quedaba con un 77,2%, el de Asuntos Exteriores con un 19,43% y el Ministerio de Agricultura, Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, que gestionaba el 2,85% restante.

Desde 2017, la gestión de la asignación a actividades de interés social se divide de forma que el Estado gestiona un 20% del capital y las comunidades autónomas el grueso del 80% restante.

Fuente: Bolsamanía