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Rabia, eso es lo que sentimos contra los políticos cuya irresponsabilidad provoca el suicidio de un joven trabajador

Rabia, mucha rabia e impotencia es la que hemos sentido al conocer la noticia que muy pocos medios se han atrevido a contar. Y los pocos que lo han hecho, se han limitado a decir que ha aparecido el cadáver de un hostelero en un bar en Valladolid.

Pues hemos de indicar que este hostelero se llamaba Raúl Aparicio, tenía 47 años, estaba casado y tenía dos hijos. Era el propietario del ‘Bar las Torres‘ de Valladolid, un conocido local del popular barrio vallisoletano de ‘La Rondilla‘ muy frecuentado en épocas previas al estado de alarma y al toque de queda, a la hora del aperitivo, el almuerzo o la cena, dada la variedad de comidas, tablas y tapas que ofrecía.

Pues bien, Raúl no pudo aguantar más la situación y ha terminado por quitarse la vida, dejando huérfanos a sus dos hijos, a su joven viuda y a unos padres muertos de dolor.

De lo que no cabe duda es que tanto los miembros del Gobierno Central en su día, como ahora los del Gobierno autonómico de Castilla y León presidido por Alfonso Fernández Mañueco y su comité de expertos que tomaron la decisión de cerrar toda la hostelería en la Comunidad Autónoma en aras de salvaguardar la salud y la seguridad de la población, cobran su suculento salario a final de cada mes, al contrario que los hosteleros que, si no cobran, no pueden pagar a sus empleados ni pueden comer ni ellos ni sus familias.

Pero de lo que no están siendo conscientes estos gobernantes mediocres del tres al cuarto es de que, además de las víctimas por el maldito virus, también hay otras víctimas, las que se sienten ahogadas por las deudas, las que no tienen apenas ingresos, las que están viviendo un auténtico infierno y son silenciadas por la mayoría de los medios de comunicación.

Señores políticos y miembros del comité de expertos (este sí que existe) de la Junta de Castilla y León: ¿Son conscientes del daño tan terrible que están haciendo a los hosteleros? ¿Con qué ligereza se toman decisiones sabiendo que van a tener el bolsillo bien salvaguardado y no son capaces de empatizar con los cientos de familias que están sufriendo la mayor de las ruinas?

¿Por qué no han seguido el ejemplo de la Comunidad de Madrid que ha permitido que se mantuviera abierta la hostelería y es la región que se sitúa ya con la incidencia acumulada más baja de España?

Está claro que estas medidas tan restrictivas no han tenido los resultados esperados. Señores políticos, háganselo mirar y de paso que las autoridades competentes tomen las medidas oportunas para depurar responsabilidades por su nefasta gestión de las últimas semanas.

D.E.P Raúl Aparicio