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Rastrero titular de un diario independentista sobre la novia de Alex Lequio

'El Cotillómetro'

No respetan ni el dolor

No hemos parado de escuchar a todas horas que el confinamiento nos iba a hacer mejores personas y tal y tal…. Pero lo cierto es que algunos están demostrando todo lo contrario. No hay más que salir un poco a la calle o entrar en las redes sociales para darse cuenta del comportamiento que tienen.

Cada día nos encontramos a gente que parece no tener escrúpulos y a la que le da todo igual con tal de vender algo. Impera el dinero por encima de los sentimientos, de la ética, de la empatía o de, simplemente, la humanidad.

La verdad es que nosotros siempre hemos pensado que de la tragedia que estábamos sufriendo con el coronavirus podría ser probable que se pudiera extraer algo positivo, que las personas cambiaran, que afrontaran la vida de otra forma, que los principios fueran otros… pero a medida que van pasando los días nos damos cuenta de nuestro error y de que nada ha cambiado, que sigue sin haber principios, humanidad, empatía… que todo sigue siendo igual o incluso peor.

Y en nuestra gran ingenuidad llegamos a pensar que en ese cambio a mejor daría igual la ideología o la forma de pensar, pero ya vemos que no.

Un medio de comunicación separatista catalán llamado ‘El Nacional’ publicó hace unos días un artículo para hablar de la novia del recientemente fallecido Alex Lequio, hijo de la famosa actriz y presentadora Ana Obregón. Para dar a conocer este artículo, no se les ocurrió otra cosa que publicar un tuit refiriéndose a la novia del joven como ‘la viuda, una pija catalana de 25 años de buena familia’.

¿Era necesaria esta descripción?

A estos miserables les debe dar igual el sufrimiento de unos padres que acaban de perder a un hijo o la desesperación de una madre a la que le va a costar superar el fallecimiento de su único hijo y que continuamente está pidiendo irse pronto con él, o la tristeza de una novia que ha presenciado cómo se iba apagando la luz de la persona con la que compartía su vida.

No se debería permitir esta maldad.

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