Ideas y soluciones para tu vida cotidiana

Trucos caseros para impedir que se pose el polvo sobre los muebles al limpiarlos

¿Por qué nada más limpiar el polvo, éste vuelve a aparecer?

Puede que los que vivan en hogares con poca luz exterior no lo noten pero los que residimos en casas en las que entra mucho la luz del sol, hemos podido comprobar que, a pesar de la cantidad de veces que limpiemos el polvo de los muebles, minutos después vuelven a tener una fina capa de partículas de polvo y esto puede ser desesperante y convertirse en una batalla difícil de librar. Este problema es mucho mayor si se tienen mascotas en casa.

Da igual que pasemos la aspiradora a diario, da igual que limpiemos con distintas bayetas o trapos, al final ¡El polvo siempre aparece!

Para evitar que esto ocurra, existen algunos limpiadores caseros que podemos elaborar nosotros mismos ya que son muy sencillos de hacer y además de económicos, resultan muy eficaces para evitar que el polvo se pose en los muebles una vez los hayamos limpiado.  Vamos a ver algunos:

  • Preparar una mezcla compuesta de un vasito de agua, un buen chorro de vinagre blanco y media cucharada de aceite de oliva. Este remedio es ideal para usarlo en muebles de madera u otro material que atraiga el polvo con facilidad. Es el que uso desde hace tiempo por su excelente resultado. Tan solo basta con rociar bien los muebles, sin excedernos, para que quede una fina capa de producto y haga que el polvo no se acumule y a continuación pasamos el paño. Yo lo que hago es verter la mezcla en un envase con spray difusor y lo aplico pulverizando sobre la superficie para después pasar el paño  ¡Veréis el resultado!

 

 

  • Preparar una mezcla de cuatro partes de agua por una de suavizante para la ropa. Este remedio es muy efectivo para superficies que tengan electricidad estática como pantallas de televisión, mesas de cristal e incluso electrodomésticos lacados. Pones un poquito de la mezcla sobre un paño seco, lo extiendes y pasas el paño por las superficies a limpiar. 

 

  • Humedecer una bayeta con una gotita de lavavajillas (preferiblemente que sea de microfibra), restregar suavemente la bayeta para que se extienda el detergente lavavajillas y a continuación pasarla sobre la superficie de los muebles.

⚠ Importante: Ventila bien la casa siempre antes de limpiar ⚠