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Un médico deja en evidencia a los maleducados que no acuden a su cita sin haberla anulado con antelación

Viendo el cartel, muchos deberían sentirse avergonzados.

Artículo de ‘El cotillómetro’

Mediante un cartel colgado en la puerta de su consulta, Rodolfo Castillo, un médico de atención primaria que ejerce en un centro de salud de la localidad murciana de Molina De Segura, ha querido dar un toque de atención a los que no se toman en serio la sanidad pública:

Esta semana pasada no acudieron a su cita en esta consulta 31 pacientes. Si estos pacientes hubiesen anulado sus citas, usted podría haber sido atendido antes. El buen funcionamiento de la sanidad pública es responsabilidad de todos”.

Es el texto incluido en el cartel que este médico tiene colgado en la puerta de su consulta desde hace unos días y que ha querido compartir a través de su cuenta de Twitter.

El cartel no es más que una especie de plantilla en la que semanalmente va cambiando la cifra de pacientes que no acuden a su consulta y no avisan para anular la cita.

Según ha contado el doctor en una entrevista de la cadena Cope, él atiende en su consulta a una media de entre 40 y 45 pacientes diariamente.

La última semana han sido 31 los pacientes que no han acudido a su cita sin haberla anulado previamente, lo que  supone, según asegura el doctor, un día entero de personas que no han podido ser atendidas, y que seguramente lo necesitarían y se habrán visto obligados a pedir cita dos o tres días más tarde.

Es decir, por culpa de la insolidaridad y la falta de consideración de algunos, otros no pueden ser atendidos en tiempo.

Con este gesto lo que seguramente pretende este doctor es dar un toque de atención a aquellos pacientes que no se toman en serio la sanidad pública, pero a la vez son los que después se quejan.

Pero lo más grave es que este tipo de situaciones se están dando también en las consultas de los especialistas, consultas que suelen tardar meses en hacerse efectivas debido a las listas de espera, y que cuando por fin llega el día y te presentas, eres testigo de que muchas personas a las que nombran para entrar en la consulta, no han acudido.

Este clase de actitudes tan ineducadas e incívicas, deberían tener algún tipo de penalización, bien económica o bien en forma de amonestación o aviso (siempre que no se hayan producido por causas de fuerza mayor), para que no se volvieran a repetir.